Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de junio de 2010

De Mal Asiento - Carlos Blanco Aguinaga - Caballo de Troya

LIBROS - DE MAL ASIENTO "Si pierdo la memoria, que pureza", escribió,si la memoria no me falla, Pere Gimferrer. "Qué pereza", intertextualizó más tarde un posmoderno. Queda así la memoria faenando, como un barco de pesca, entre las dos aguas faulknerianas: entre la pena y la nada.
Este es un libro de memorias, es decir, un cuento que recuenta y echa cuentas, y no siempre el juego de sumas y restas es cosa de las matemáticas. Quien suma y sigue es el destino y - advierte Luciano Lamberti - "el destino es el encuentro del individuo con su clase". Por eso, porque uno es uno con los otros, entre la pena y la nada el autor rechaza el dilema y opta por navegar por su cuenta y riesgo sin olvidar que la memoria individual es espejo de un trayecto colectivo: la segunda mitad del siglo XX. La clase como geología de los paisajes humanos, íntimos, políticosy morales (la caza de brujas, el México de Rulfo, los hispanistas, Marcuse, los panteras negras, Angela Davis, los chicanos, el tardofranquismo, las izquierdas de Euskadi).
La memoria es un arma cargada de futuro, escribió (o no) Gabriel Celaya y razón no le falta: lo importante no es el retroceso de la culata si no el objetivo que se apunta y se dispara. Que vivir merece la pena por más que la vida esté llena de trampas, engaños, hipotecas y autoengaños. Que sí, que quizá el hombre es una pasión inútil, pero en algún lugar se siente libre y esa libertad nos hace y nos deshace. Eso parece querer contar este libro. Y acierta en la diana.

sábado, 12 de junio de 2010

Conquistador - Buddy Levy - Debate

LIBROS - CONQUISTADOR En 1519, Hernán Cortés llegó a las costas de México con una variopinta tripulación de aventureros y la intención de extender el imperio español. En su viaje, el audaz y rebelde conquistador trató de convertir al catolicismo a la población nativa y reunir una fortuna en oro. Que los dos objetivos nunca le parecieran contradictorios es una de las cosas más notables, y trágicas, de la inolvidable historia de su conquista.
En tenochtitlán, la famosa ciudad de los sueños, Cortés conoció a su rival azteca Moztezuma: rey, dios, gobernante de quince millones de personas y comandante del ejercito más poderoso de las Américas. Sin embargo, en menos de dos años Hernán Cortés derrotó a toda la nación azteca en una de las campañas militares más asombrosas de la historia. Enfrentado a enemigos muy superiores en número, consiguió superar todos los obstáculos.
Conquistador es la historia del colapso de un imperio, de una civilización compleja y sofisticada en la que jardines flotantes, inmensas riquezas y pasión por el arte convivían con templos sangrientos y horribles sacrificios humanos. Levy explica apasionadamente la combinación de inteligencia, valor, brutalidad y superstición que permitió a Hernán Cortés vencer a Moctezuma: el orgulloso, espiritual y enigmático líder condenado a no entender al extranjero que tomó por un dios.
Épica y apasionante, esta historia de los últimos días del imperio azteca y de los dos hombres que protagonizaron uno de los momentos estelares de la historia universal se lee como una novela de aventuras.